sábado, 18 de julio de 2009

1 comentario:

gabriel martínez dijo...

Juanilama lloró nuestra partida toda la noche, y la mañana nos despidió con una briza húmeda. Un adiós sordo y quizás eterno... chau juanilama ¿algún día te volveremos a ver, con tus nubes a punto de llover?